
El viento sopla con fuerza mientras te aproximas a la entrada de la antigua cueva del dragón. Las montañas a tu alrededor se alzan imponentes, como gigantes de piedra que custodian este lugar sagrado desde tiempos inmemoriales.
Hace tres días que el Gran Dragón Dorado no sale de su guarida. Los aldeanos del valle están preocupados. Algunos ancianos murmuran que algo terrible ha ocurrido, pues nunca en los cien años que llevan viviendo aquí habían visto al dragón permanecer tanto tiempo en silencio.
Te han elegido a ti, el más valiente de los jóvenes del pueblo, para investigar qué ha sucedido. Con tu corazón latiendo fuerte, te plantas frente a la boca oscura de la cueva. Un silencio inquietante lo envuelve todo, interrumpido solo por el murmullo del viento entre las rocas.
La entrada es imponente: arcos naturales de piedra tallados por milenios de erosión forman un portal hacia la oscuridad. Puedes sentir un ligero calor emanando del interior, junto con un olor a azufre y piedra antigua.
¿Qué deseas hacer?
1. Entrar en la cueva con determinación
2. Llamar al dragón desde fuera
3. Buscar pistas alrededor de la entrada